TINKO, GERTU, ASKE. SINDICALISMO DE CLASE, CERCANO Y LIBRE.






SINDICALISMO QUE TRANSFORMA.
ERALDATZEN DUEN SINDIKALISMOA.
Dicen que el sindicalismo no sirve para nada. Que todos los sindicatos son iguales. Nos lo dicen una y otra vez. Eso es lo que nos quieren hacer creer, pero no es verdad.
Cuando llega un conflicto, cuando hay que negociar un convenio, defender el puesto de trabajo, reclamar una nómina o denunciar abusos de la patronal, la cosa cambia. No todos los sindicatos actuamos igual.
Donde hay sindicalismo, hay mejores condiciones laborales y menos abusos. El sindicalismo sirve, y mucho.
Las elecciones sindicales no son un trámite. Deciden quién nos va a representar frente a la empresa, quién va a estar en el Comité, quién va a defender tus intereses. Y no, no da igual quién lo haga.
En ESK defendemos un modelo sindical propio. Un sindicalismo de clase, combativo, cercano, libre, contracorriente y con fundamento. Un sindicalismo que acompaña, que escucha y que se planta cuando hace falta. Un sindicalismo que no se limita a gestionar lo que hay, sino que trabaja para transformar nuestra realidad y mejorar las condiciones de vida de todas y todos.
TINKO
El sindicalismo de ESK es, sobre todo, un sindicalismo de clase.
Trabajar tiene que servir para vivir con dignidad, no para sobrevivir o para esclavizarnos. Por eso luchamos por convenios colectivos fuertes que mejoren los salarios, reduzcan la precariedad, protejan la salud laboral y garanticen la igualdad, también de quienes trabajan en subcontratas.
No aceptamos discriminaciones, dobles escalas salariales ni condiciones que condenen a nadie a mal-vivir. Ningún interés empresarial vale más que nuestra salud ni que nuestras vidas. Por eso hacemos un sindicalismo combativo.
Vivimos y trabajamos aquí y queremos tomar parte sobre las cuestiones que afectan a nuestras vidas. Por eso, defendemos también un Marco propio de Relaciones Laborales.
GERTU
ESK está cerca.
Cerca cuando tienes un problema, cuando necesitas resolver una duda, cuando no sabes cuáles son tus derechos, cuando toca negociar y también cuando toca escuchar.
ESK no aparece solo cuando hay elecciones. Está presente cada día gracias al compromiso de nuestras delegadas y delegados, a la experiencia de nuestra asesoría sindical, a la profesionalidad de nuestra asesoría jurídica y a la fuerza de nuestra afiliación.
Entendemos el sindicalismo como un trabajo colectivo. Escuchamos a la plantilla y acompañamos a las trabajadoras y trabajadores cuando lo necesitan, estés o no afiliada. Porque nadie debería enfrentarse solo a un problema laboral. El nuestro es un sindicalismo que acompaña.
También sabemos que para defender nuestros derechos hacen falta recursos. Por eso contamos con Elkartasun Fondoa, una caja de resistencia construida gracias a la solidaridad de toda la afiliación y que nos permite afrontar los conflictos con mayor fuerza.
ASKE
ESK es un sindicato libre.
No le debemos nada a nadie. No tenemos peajes que pagar ni intereses ajenos que defender. Nuestro único compromiso es contigo, con las trabajadoras y los trabajadores.
Las decisiones que afectan a nuestra realidad tenemos que tomarlas entre todas y todos, sin que nada ni nadie nos condicione. Por eso, nuestro sindicalismo se basa en la asamblea, la transparencia, la información a la plantilla, las decisiones colectivas y la organización. El secretismo, los teatrillos, las negociaciones a espaldas de la plantilla o las decisiones impuestas, no son nuestro estilo. El nuestro es un sindicalismo con fundamento.
Creemos en otra forma de hacer sindicalismo. Un sindicalismo que no tiene miedo a ir a contracorriente.